Por Patrick Johnson, Especialista en Desarrollo de Servicios Educativos, de la División de Soluciones Laborales de United Behavioral Health. © UBH 2001 Todos los derechos reservados. Última Revisión: Enero de 2006
Se estima que uno de cada 20 niños sufre el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia (ADHD, por sus siglas en inglés), es decir, un trastorno cerebral que muestra sus efectos en las personas mediante períodos de atención cortos, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Aunque el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia se ha estudiado durante más de 60 años, ha obtenido aceptación como diagnóstico sólo en los últimos 20 años.
Además de los desafíos que el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia implica para las personas jóvenes que padecen la condición, investigadores han descubierto que el trastorno afecta profundamente a las familias. Vivir con un niño que tiene Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia puede implicar una presión increíble a los padres y hermanos. Esta presión puede comenzar tempranamente en la vida de un niño, muchos bebés con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia son inquietos, exigentes y difíciles de consolar. Estas dificultades tempranas y casi constantes pueden hacer que incluso padres con experiencia se cuestionen sus habilidades para criar a los hijos. Y cuando el niño crece, aparecen desafíos incluso mayores.
Los padres de niños con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia generalmente sienten vergüenza, ansiedad e incluso miedo de que el comportamiento del niño pueda tener como consecuencia daño a ellos o a otros. Estos sentimientos pueden destrozar a las familias. Muchos padres de niños con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia se dan cuenta de que están enojados con el niño, con su pareja y con el personal médico o de la escuela. En la lucha por ayudar a su hijo a sobrellevar la condición y a tener éxito en las interacciones escolares y sociales, estos padres por lo general someten a demasiada presión las relaciones que son más significativas para ellos.
La comprensión de las etapas del desarrollo de una familia reconstituida es muy útil para familias que están superando la etapa de crisis. Muchas veces es reconfortante sólo saber que la época de crisis es natural. Elizabeth Einstein y Linda Albert analizan con mayor profundidad estas etapas en su libro Strengthening our Stepfamily.
La formación de una familia reconstituida no comienza y termina con la ceremonia del matrimonio. De hecho, estudios muestran que típicamente existen 5 etapas en el desarrollo de una familia reconstituida:
Ser padre de un niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia es un desafío increíble, pero es uno que miles de padres han enfrentado. El primer paso para criar eficazmente a un niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia es comprender que las prácticas de crianza de los hijos no tienen como consecuencia un comportamiento de dicho trastorno. Casi siempre los padres se culpan a sí mismos o a sus parejas por el comportamiento del niño. Esto puede dañar la relación misma, la que debe ser fuerte para ayudarle de la mejor manera al niño y a sí mismos a sobrellevar el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia.
La frustración que sienten los padres de niños con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia puede provocar que uno de los integrantes de la pareja se vuelva contra el otro. Este es un error desafortunado, ya que enfrentar como un equipo los desafíos que trae consigo el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia es mucho más fácil que tratar de hacerlo de manera individual. No juegue el juego de la culpa. Un escenario común es que un padre culpe al otro de ser demasiado indulgente con el niño. La naturaleza del trastorno tiene como consecuencia problemas de comportamiento. Éstos no son consecuencia de las técnicas de crianza de los hijos. En vez de criticarse mutuamente, es más prudente que las parejas que crían a los hijos se concentren en apoyarse mutuamente en sus deberes de crianza de los hijos: la nutrición, la disciplina, la educación y los juegos.
Los niños con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia pueden poner a prueba la relación tanto debido a la energía que requiere su atención como a la dificultad de conseguir niñeras capaces y dispuestas. Encontrar la energía para salir y pasar tiempo juntos puede ser difícil para los padres de niños que padecen esta condición después de pasar una semana lidiando con los desafíos especiales de crianza del hijo que presenta el niño. Conversen con funcionarios de la escuela, con el médico de su hijo o con grupos de apoyo para saber de personas u organizaciones en su área que se especialicen en la atención de los niños con necesidades especiales. Destinen tiempo para ustedes, invertir tiempo y energía en su relación puede generar frutos al fortalecer su compromiso mutuo y al renovar su nivel de energía.
Los niños con necesidades especiales también pueden afectar las relaciones entre hermanos. Otros niños de la familia pueden sentir que su hermano o hermana está recibiendo tratamiento especial a costo de ellos. Esto puede provocar discusiones y conflictos. Los padres de un niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia deben ayudar a sus otros hijos a entender por qué un niño necesita apoyo especial o por qué no es disciplinado de manera similar. Aunque para estos padres puede ser fácil concentrarse principalmente en el niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia, deben destinar tiempo especialmente para sus otros hijos y asegurarse de que cada niño de la familia sepa que es único y muy amado.
Así también, el niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia puede sentir celos de sus hermanos, a quienes percibe como los que tienen la etiqueta de niños "buenos". Puede que sus hermanos tengan mejores calificaciones y elogios de los profesores, padres o amigos. Esto puede producir roces entre el niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia y los otros niños. Aunque la mayoría de los padres sabe de los riesgos de comparar a los hermanos, los padres de niños que tienen Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia necesitan ser particularmente cautelosos de hacerlo incluso indirectamente. Puede que necesiten ir un paso más allá y evitar activamente la competencia entre sus hijos. Los niños con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia tienen poca tolerancia a la frustración y por lo general son malos perdedores. Se frustran fácilmente debido a su incapacidad para concentrarse en lo que están haciendo. Los juegos cooperativos y las lecciones para hacer cosas únicamente por diversión son métodos importantes y útiles para los padres que están criando a un niño con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia.
La crianza de los hijos es un trabajo a tiempo completo. Cuando uno de ellos tiene Trastorno de Déficit de Atención con Hiperquinesia, el trabajo se vuelve más desafiante, pero también puede ser más gratificante. Ayudarles a los niños a sobrellevar un trastorno como el de Déficit de Atención con Hiperquinesia y distinguirse en la vida es un logro maravilloso. Su hijo y los otros miembros de su familia enfrentan desafíos únicos, pero son la clave para obtener logros familiares verdaderamente especiales.
La información sobre los enfoques educacionales o terapéuticos se proporciona sólo para fines educacionales. Algunos tratamientos pueden o no estar cubiertos por su plan de beneficios. Por lo general, la cobertura depende de las especificaciones de su plan y las pautas pertinentes mantenidas con relación a su plan de beneficios.