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Reconocer y Responder a la Depresión de Su Hijo

Por United Behavioral Health. © 2002. Todos los derechos reservados. Última revisión: Enero de 2006.

Muchas personas creen que los niños no experimentan depresión. Sin embargo, la evidencia muestra que incluso los niños pequeños pueden sufrir y de hecho sufren de depresión. Las señales de depresión en los niños pueden ser diferentes a las de los adultos. Posiblemente un niño o adolescente no siempre parezca estar triste, de modo que la depresión puede ser difícil de reconocer. Causar problemas en casa o en la escuela puede ser un indicio de depresión, a menudo sin que el niño se de cuenta. A continuación encontrará las señales que debe buscar para saber si su hijo está deprimido.

Identificación de las Señales

  • Tristeza o llanto frecuentes.
  • Desesperanza.
  • Menos interés en las actividades o amigos.
  • Incapacidad de disfrutar actividades que antes le producían placer.
  • Quejarse frecuentemente de enfermedad física, tal como dolor de cabeza o de estómago.
  • Cambio en los patrones del comer o del sueño.
  • Aumento de la irritabilidad o ira.
  • Cambio en el nivel de actividad, ya sea mayor o menor.
  • Tener pensamientos o hablar acerca de la muerte, el suicidio o una conducta autodestructiva.
  • Problemas para concentrarse.
  • Sensibilidad extrema al rechazo o fracaso.
  • Baja autoestima.
  • Hablar de huir o intentar huir.
  • Cambios en la asistencia o el desempeño en la escuela.
  • Aislamiento, tal como permanecer en su habitación y evitar el contacto familiar.
  • Sentir fascinación por los juegos violentos o destructivos.

La depresión es una enfermedad real y grave que habitualmente requiere ayuda profesional. El diagnóstico y tratamiento tempranos son muy importantes y habitualmente los padres son los primeros en reconocer que su hijo tiene un problema. Sin embargo, pedir ayuda profesional puede ser difícil.

Con frecuencia los padres se culpan a sí mismos y creen que las demás personas también lo harán. Puede ser útil saber que cerca del cinco por ciento de los niños y adolescentes en la población general sufren de depresión en un momento dado. Es poco común ver depresión en los preescolares y en los niños en sus primeros años de escuela, pero ocurre. Durante la infancia, el número de niñas y niños afectados es casi similar. En la adolescencia, se diagnostican dos veces más casos en niñas que en niños. La ayuda profesional realmente puede ayudar. Por lo general, el tratamiento consiste en una terapia individual y familiar. También se pueden usar medicamentos antidepresivos.

Estrategias útiles

Los padres deben tratar de encontrar un profesional de la salud mental que tenga capacitación y experiencia trabajando con niños, adolescentes o familias. También es importante encontrar a alguien con quien usted y su hijo se sientan cómodos.

Existen varios lugares donde buscar profesionales de la salud mental, pero también debe conocer sus beneficios del seguro de salud (por ejemplo, muchos beneficios no pagarán para los profesionales que no están en la lista preferida de la compañía de seguros).

  • Para buscar un profesional, puede comenzar hablando con amigos, miembros de familia o con su consejero espiritual.
  • Los maestros de su hijo o el orientador de la escuela también pueden ser de ayuda.
  • Siempre se debe consultar al médico de familia.
  • Su compañía de seguros le puede informar sobre los profesionales de la lista preferida en su área.
  • El Programa de Asistencia del Empleado, a través de la empresa para la cual usted trabaja, también puede ser una buena fuente de información.
  • La asociación de salud mental local es otra fuente de información.

Una Vez que haya Conseguido Ayuda

  • No se culpe a sí mismo.
  • Infórmese acerca de la depresión.
  • Si le recetan antidepresivos a su hijo, asegúrese de que se los tome.

Infórmese sobre los medicamentos que toma su hijo y su acción y efectos.

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