Por United Behavioral Health. © 2002. Todos los derechos reservados. Última revisión: Enero de 2006.
La Fobia Social se caracteriza por una ansiedad abrumadora y conciencia de sí mismo excesiva en las situaciones sociales de la vida diaria. En las formas graves puede dañar seriamente la calidad de vida. Las personas con ansiedad social tienen un temor intenso y crónico a ser observados, juzgados y criticados por otras personas, lo que les produce sentimientos de vergüenza, incompetencia, depresión y humillación. Las investigaciones indican que las personas con ansiedad social tienen menos posibilidades de casarse que los demás, pueden tener dificultades adicionales para encontrar trabajo, para desempeñarse bien académicamente o para terminar la escuela, y les puede resultar muy difícil hacer amigos y conservar la amistad. Las personas con ansiedad social habitualmente se dan cuenta de que sus temores pueden ser excesivos pero no pueden superarlos. Ellos suelen evitar situaciones sociales que les causan terror cada vez que pueden o las toleran con gran incomodidad. Una ansiedad social específica se limita a sólo un tipo de situación tal como el temor de hablar en situaciones formales e informarles. Las personas con ansiedad social generalizada habitualmente experimentan síntomas casi siempre que están rodeados de otras personas.
Los síntomas físicos a menudo acompañan la ansiedad intensa de la fobia social y son:
Estos síntomas visibles elevan el temor a la desaprobación y éstos por sí mismos pueden convertirse en un foco de temor adicional. Mientras más se preocupan por experimentar los síntomas, mayor es la probabilidad de que las personas con fobia social los experimenten.
No es raro que las personas con ansiedad social hablen con voz entrecortada y sientan temor a desmayarse, pierdan el control intestinal o de la vejiga, o que su mente quede en blanco. La fobia social con frecuencia ocurre junto con otros trastornos de ansiedad, depresión y abuso de sustancias o dependencia de éstas.
La gravedad de los síntomas y las limitaciones suelen cambiar en relación con las exigencias del trabajo y la estabilidad de las relaciones sociales. La remisión completa es poco común sin un tratamiento formal.
No se sabe mucho sobre las causas de la fobia social, pero las investigaciones continúan. La investigación preliminar sugiere que la ansiedad social suele venir de familia. Algunos científicos exploran la idea que tener una mayor sensibilidad a la desaprobación puede tener una base hormonal o psicológica. Otros investigadores estudian la influencia del entorno en el desarrollo de la fobia social. Las personas con ansiedad social pueden adquirir el temor de la observación de las conductas y consecuencias de los demás.
Las investigaciones han demostrado que existen dos formas de tratamiento que son las más eficaces para tratar la fobia social. Primero existe una forma específica de psicoterapia a corto plazo llamada terapia cognitiva conductual (TCC).
Segundo, cuando hay un impedimento o aflicción, se pueden recetar los medicamentos conocidos como inhibidores selectivos para la reabsorción de serotonina (SSRI, por sus siglas en inglés) además de la terapia cognitiva conductual (TCC). Se ha ayudado a algunas personas con un tipo de fobia social llamada fobia de desempeño con medicamentos que se usan justo antes del evento que produce ansiedad.
Un componente central de la TCC es la terapia de exposición, la que implica ayudar a las personas a sentirse cómodas gradualmente con situaciones que los atemorizan. El proceso con frecuencia implica tres etapas: Poner a la persona en una situación que le cause temor, aumentar el riesgo de desaprobación en esa situación para que la persona confíe en que puede controlar el rechazo o la crítica y enseñarle técnicas para sobrellevar la desaprobación.
Otro factor importante del tratamiento con la TCC es que ayuda a las personas a identificar patrones de pensamiento poco realistas relacionados con una autoevaluación negativa y ayuda a desarrollar expectativas más realistas de la posibilidad de peligro en situaciones sociales. La terapia cognitiva conductual para la fobia social también considera la capacitación para disminuir la ansiedad, incluidas las técnicas de relajación como respirar profundamente.
También es útil la terapia de apoyo, como la terapia grupal, de pareja o familiar para educar a las parejas acerca del trastorno. Las personas con ansiedad social también pueden aprovechar la capacitación en las habilidades sociales.
La información sobre los enfoques educacionales o terapéuticos se proporciona sólo para fines educacionales. Algunos tratamientos pueden o no estar cubiertos por su plan de beneficios. Por lo general, la cobertura depende de las especificaciones de su plan y las pautas pertinentes mantenidas con relación a su plan de beneficios.